Familia

Padres firmes, hijos estables

Ver la sonrisa de tu peque te llena de emoción, felicidad e incluso ternura.


El saber que estás haciendo las cosas bien para verlo feliz, es uno de los muchos objetivos que tenemos como padres. Al estar sucediendo este tipo de acciones no quiere decir que las cosas se estén haciendo bien, todo dependerá de las razones por las que el peque esté sintiendo esa emoción tan alegre.

¿A qué nos referimos?

A veces los peques llegan a tener esa enorme sonrisa, debido a que nosotros como papás los consentimos de más, buscamos la manera de hacerlos sentir bien, permitiéndoles hacer berrinches, evitando regañarlos por malos comportamientos o regalándoles todo lo que piden; pues no queremos pelear con ellos ni generarles traumas.

Debemos de expulsar esos pensamientos de nuestra cabeza, porque en lugar de ayudarlos, estamos haciendo que se crean merecedores de todo lo que piden, desean o hasta llegan a exigir.
Perdamos ese miedo a pensar que si no lo consiento, mi pequeño me va a odiar o pensará que no lo quiero. Aunque no lo parezca, ellos saben que con un llanto o una cara de enojo podrán conseguir su objetivo, ahí es donde entra nuestra autoridad como padres de familia para educar a nuestros pequeñines a que no siempre se cumplirán sus caprichos.

Poco a poco y conforme vayan creciendo, entenderán que lo haces por un bien, sabrán que demostrar amor no siempre será complaciendo sus antojos, porque para querer a nuestros peques basta con un abrazo sincero y un beso con amor.