Familia

¿Cómo te das cuenta si eres padre/madre ausente?

Una nota por Luis Carlos y Gaby.


  • Cuando estás con tus amig@s y tu hijo llega a interrumpirte.
  • Cuando tienes que hacer mucho trabajo en la computadora, te está interrumpiendo o se las arregla para que de una u otra manera lo voltees a ver.
  • Cuando te cachas diciendo `ahora no puedo”, “al rato lo hacemos”. “juega con tu herman@”…
  • Cuando tu cuerpo está ahí, pero tu mente siempre está en otra cosa.
  • Cuando no sabes jugar, porque vives desconectad@ de tu niño interior.

Los niños necesitan de tu presencia cierta cantidad de “tiempo” al día. ¿Cuánto tiempo? Es difícil decirlo, es como cuando llenas un vaso de agua. Si viertes mucha agua, se llena rápido. Si lo haces poco a poco, lentamente, tardas más.

Tus hijos necesitan llenarse de ti todos los días.

Pero, ¿por qué lo hacen si saben que en ese momento no los puedes atender?

  1. Porque cuando insiste y te enojas, por lo menos logra que estés presente por unos momentos (que es lo que necesita).
  2. Porque sabe en el fondo que le dirás que no y así confirma la herida (“no soy importante para él/ella).
  3. Porque aunque sabe que no le vas a atender, su anhelo es tan grande que necesita tomar el riesgo.

Si te identificas con estos comportamientos como padre/madre, esta es tu tarea:

  1. LLENA TU VASO. Crea un espacio para reconectar con tu niñ@ interior. Probablemente no pudiste “llenar” tu propio vaso, cuando fuiste niño. Ahora no sabes cómo hacerlo con tus hijos. El siguiente ejercicio te puede ayudar:
  2. OBLíGATE a estar totalmente presente, aunque sean 10 minutos al día con ellos. En ese momento, suelta todo lo demás, ¡sí, incluyendo el celular! Date cuenta de la resistencia que pueda surgir.
  3. AGRADECE. Al terminar el ejercicio de estar presente, sella la experiencia abrazando a tus hijos, dándoles las gracias por el momento que compartieron contigo.

Notarás cómo cada vez será más fácil estar presente con ellos. No olvides que para que realmente funcione, necesitas reconectar con tu propio niño. Ese es el que más te necesita.

Con todo el cariño, Luis Carlos y Gaby.